Entrenar al pádel con máquina lanzabolas

Si tienes acceso a una máquina lanzabolas y a una pista, puedes subir muchísimo tu nivel entrenando solo. Eso sí, con algunos matices. Yo llevo unas 150 sesiones en solitario con máquina en las instalaciones de mi zona, en Noruega. Por suerte, hace un tiempo mi club decidió comprar una y ponerla a disposición de los socios a un precio bastante bajo (unos 5 €/hora). Un año después, otro centro del que soy socio compró otra máquina (la misma, problemática, por desgracia; luego vuelvo a eso) y la dejó disponible para entrenar en horas valle. Como su abono de unos 100 €/mes daba un 85 % de descuento en el alquiler de pista, podía hacer una sesión de 90 minutos en solitario por el precio buenísimo de unos 3 €.
Pero basta de hablar de mí. Lo que he aprendido en estas 150 sesiones, y viendo a otros jugadores usar la máquina, es que si no eres metódico el beneficio puede ser mínimo. Voy a intentar resumir mis conclusiones en este artículo.
La repetición manda en la constancia
Si algo aprendí de mi padre en los años noventa (sí, tengo esa edad), cuando entrenábamos ping-pong durante horas en el sótano repitiendo los mismos golpes de control aburridísimos cientos de veces sin fallar, es que la repetición es la clave para construir una base sólida con pocos errores no forzados. Si eres capaz de repetir tus golpes de fondo decenas de miles de veces con buena técnica, tendrás una base increíblemente estable y una ventaja sobre tus rivales. He trasladado esa forma de entrenar al pádel, y es la que recomiendo a los demás.
La máquina lanzabolas es una herramienta fantástica precisamente para eso. Puede darte el mismo golpe cien veces seguidas, con el único límite de la capacidad de bolas de tu máquina. En un partido quizá practiques el revés de fondo unas 30 veces, y encima cuesta pensar en la técnica porque tienes mil cosas en la cabeza y estás pendiente del siguiente golpe. Si dedicas 30 minutos a ese mismo revés de fondo, solo con la máquina, sacas al menos 300 golpes, y probablemente más, con toda la atención puesta en la técnica.
Esto vale para todos los golpes del pádel: golpes de fondo, voleas, golpes por alto. Gana constancia y reduce tus errores no forzados acumulando miles de repeticiones de cada golpe a lo largo de, por ejemplo, una semana de entrenamiento. Eso te va a diferenciar claramente de los jugadores de tu nivel que no entrenan así.
Construye sobre una base sólida (la técnica)
Un punto importantísimo para mí: para que la repetición te sirva de algo, tienes que entender la técnica correcta de cada golpe. Esto es absolutamente crucial. Si ejecutas el golpe mal, con mala técnica, repetir solo te perjudica y te fija todavía más el vicio, hasta el punto de que corregirlo después se vuelve mucho más difícil.
Si no tienes claro cómo se ejecuta un golpe, POR FAVOR busca antes ayuda de un entrenador para entender la técnica básica. Recomiendo mucho grabar la clase (o al menos tomar notas justo después para no olvidarte de las indicaciones). Y grábate también de vez en cuando entrenando, para revisar tu técnica y comprobar que vas por buen camino.
No puedo insistir bastante en esto. Marca la diferencia a largo plazo. Imagina que haces 30 sesiones repitiendo mala técnica: ahora necesitas todavía más sesiones para desaprenderla y empezar de cero.
Entrena con regularidad y con intención para ver resultados
Si te tomas en serio mejorar tu pádel, deberías entrenar con regularidad para ver resultados a largo plazo. Unas pocas sesiones por semana se convierten enseguida en 100 sesiones al año, que es una barbaridad comparado con alguien de tu nivel que no entrena. Para que no se haga pesado, te sugiero variar y divertirte entrenando. No hace falta trabajar golpes de fondo, voleas o víboras en cada sesión. Cuando me aburro, suelo dedicarme a golpes específicos como chiquitas, bajadas o incluso dejadas de volea, que le dan un punto divertido. También intento colar de vez en cuando una sesión de globos, porque el globo es un golpe que mucha gente descuida al entrenar. Muchos entrenadores dicen que es el golpe más importante del pádel.
Lo que la máquina NO te va a enseñar
Hay bastantes cosas para las que una máquina no ayuda. La más evidente: responder a cualquier tipo de golpe en un partido. El flujo de golpes en un partido es muy dinámico y depende mucho del rival. Para rendir en partido hay que jugar partidos, coger el punto de dónde suelen colocar la bola y adaptar tu juego. El juego de pies que exige un partido también es muy distinto al de la máquina, donde sabes prácticamente por dónde te va a venir la bola (salvo que tu máquina tenga algún programa aleatorio).
Además, en mi experiencia hay golpes que cuesta muchísimo trasladar de la máquina al partido. A mí me costó lo mío meter buenas víboras en partido aunque encadenara 30 seguidas con la máquina. El motivo es que el globo que recibes puede ser muy distinto de los globos constantes que lanza la máquina, y en partido tienes que decidir en una décima de segundo y colocar los pies a la vez que ejecutas.
Tenlo presente cuando estrenes golpes nuevos. Puede que no te salgan a la primera aunque en el entrenamiento parecieran fáciles. Pero insiste: acabará saliendo.
Principales ventajas de la máquina
En mi humilde opinión, y con mi experiencia, las principales ventajas son:
- Poder desarrollar y practicar golpes nuevos
- Acumular miles de repeticiones en golpes que ya conoces bien
- Entrenar de forma constante sin depender de un compañero
¿Cómo consigo acceso a una máquina?
Es una pregunta peliaguda. Yo tuve mucha suerte de disponer de una durante parte de mi camino en el pádel. Ahora mismo, sin embargo, tengo que reconocer que no tengo acceso a ninguna: las dos máquinas de la zona se han averiado, lo cual es una pena. Las lanzabolas exigen bastante mantenimiento, al menos las que hemos tenido por aquí: los sensores se estropean y hay que reiniciarlos, y a veces se rompen y hay que pedir recambios. También hay que calibrarlas cada cierto tiempo. La cantidad de suciedad que sueltan la pista y las bolas es enorme, y por dentro acaban hechas un desastre.
Intenta que tu club o tu centro compre una
La solución mejor y más rentable para ti sería que tu club o tu centro invirtiera en comprar una. Pero pueden ser muy caras. La de nuestro club costó unos 3.500 € cuando la compraron, y un año después, cuando la compró el otro centro, salió todavía más cara: unos 4.500 €. Es mucho dinero para cualquier club o instalación, así que hay que pensárselo bien. Puede mejorar mucho el disfrute y el aprendizaje de los socios, así que resulta un buen argumento. En el centro comercial que compró una, además de ofrecerla a los socios la usan en sus entrenamientos de fin de semana los sábados y domingos por la mañana.
Ten en cuenta que hay opciones más baratas, que yo no he probado. The Padel School, en el Reino Unido, habla muy bien del Slinger Padel Launcher, que cuesta unos 1.340 € cuando escribo esto. Eso sí, tiene menos prestaciones que las máquinas más caras.
Cómprala tú o con un grupo de amigos y llévala contigo
Otra opción, quizá menos viable para mucha gente, es poner dinero con unos cuantos amigos igual de enganchados y comprar una máquina como el Slinger Padel Launcher que mencionaba antes. Tendrías que llevarla al club cada vez, salvo que consigas un acuerdo para guardarla en algún armario del centro donde sueles jugar.
¿Qué máquina es buena y cuánto cuesta?

Ahora mismo solo conozco bien dos máquinas. Una es la marca que compramos por aquí, y es bastante cara. Tiene muchas prestaciones y mucha capacidad de bolas, es fácil cambiar de programa y permite practicar casi todos los golpes.
GameCam Shotgun
- Marca sueca.
- Ya van por la versión 4 de la máquina (nosotros tenemos la 3, creo)
- Precio: unos 4.500 €
- Web: https://www.gamecam.se/shotgun
Slinger Padel Launcher
- Máquina más pequeña y más barata
- Muy recomendada por The Padel School, que incluso tiene un curso diseñado en torno a ella (ver abajo)
- Precio: 1.340 €
- Web: https://slingerpadel.com/en/
Programas de entrenamiento con máquina
Tengo pensado escribir una guía aparte con distintos ejercicios para hacer con la máquina, pero todavía no me he puesto. Mientras tanto, la gente estupenda de The Padel School tiene un curso para la máquina Slinger que recomiendo muchísimo. Son expertos en enseñar y un clásico de la comunidad de aprendizaje del pádel. ¡Su primer vídeo en YouTube se publicó hace ocho años!